algo parecido sucedió el otro día, cómo no, en el Lisboa. la chica que pintaba el techo pidió Bach, y acto seguido sonó la Primera Suite para Chelo. en contra de la teoría de mi amigo, allí nadie flipó ni se encabronó (esa era la teoría del dj) ni puso ninguna cara rara. todos los que quedábamos allí, un lunes de madrugada, símplemente escuchamos y apuramos nuestras cervezas.
me encantaría volver a ver a mi amigo y contarle este episodio. seguramente lo apreciaría. en cambio,todo esto ¿qué les importa al Alcalde de Valladolid y a sus matones? tras meses de acoso y presiones (en favor de Dios sabe qué intereses) por fin se van a salir con la suya y cerrar el Lisboa