sábado, 19 de marzo de 2011

magyar narancs

ha sido una semana corta pero intensa. la cortedad se ha debido a un puente a principio de la semana. el martes 15 de Marzo, Fiesta Nacional, aniversario de la Revolución de 1848. sin aspavientos, sin estridencias, sin falsa ceremonia, sin ruido pero sin falta, las casas, los balcones, los tranvías, los puestos del mercado y las solapas se engalanaron con kokárdas y banderas nacionales. se pudo visitar el Parlamento y contemplar la milenaria corona de Szent István, tras una más o menos larga cola alrededor del edificio: buena ocasión para recrearse en detalles y ángulos imprevistos. discretas trompetadas y cambios de guardia militares.

el puente del lunes, secundado mayoritariamente, se demostró un gran acierto debido al sol y la agradable temperatura. no fuimos los únicos que nos acercamos a Aquincum, la orilla romana del Danubio. a pocos metros de las ruinas de esa primera ciudad del mundo 'civilizado' que le vio los bigotes a Atila, comienza un paseo fluvial flanqueado por todo tipo de ofertas gastronómicas. pescado del Danubio, sin duda, es la mejor elección

pero la semana no ha sido tan corta para todos. los que hicieron puente el lunes, hoy sábado, laborable a todos los efectos, lo están recuperando. los estudiantes están en clase, y están abiertas las oficinas y los bancos y Correos y la administración pública y las bibliotecas y...

en realidad, nada especial ni del otro mundo. ni gran festejo ni tampoco descontento. esto son lentejas, diríamos en España. magyar narancs, dicen aquí (naranjas húngaras): no son dulces ni las mejores, pero son nuestras naranjas.

3 comentarios:

Su dijo...

Por fin mejores temperaturas, disfrútalo mucho. Un beso.

Anónimo dijo...

Saludos de un super furry animal

alistambul

ronyiszka dijo...

me encanta leer tu escritura sobre las aventuras húngaras.. :-)