domingo, 13 de enero de 2008

mundos

no todo era niebla, al igual que ahora no todo es invierno. al pasear por Zamora me acordé de José Angel y traté de imaginarlo por sus calles. Zamora, en su momento, también sedujo mi imaginación de vivir entre sus piedras góticas y su niebla provinciana.

música en vivo, por supuesto. el concierto de Año Nuevo en el Miguel Delibes puso todo el brillo y la luz en mi árbol navideño interior, reflejo de ese otro que adorna el hall de mi casa todos los años, obra maestra del reciclaje y del buen gusto. la rama seca destinada a leña es rescatada y revestida con buenos deseos y sonrisas y, agradecida, me ofrece el cálido resplandor que vela mis sueños a través de la puerta entreabierta de mi habitación.

aún estoy aturdido por la lectura del último libro de Millás en cuya portada aparece, curiosamente, una foto de mi bici (a la que han quitado guardabarros, transportín y unas cuantas pegatinas). he dedicado el día a este libro y a la resaca a partes iguales. 

masimor@hotmail.com

1 comentario:

bowie dijo...

ostia, la niebla en Zamora! ríete de Londres!

fui feliz allí, en esa pequeña ciudad, mucho, de un modo inesperado

mi madre me lo regaló estas Navidades, el libro de Millás, estoy a punto de empezarlo

un disco: 'The Sunny Album', de Bandini

un abrazo, se me cuide