miércoles, 13 de julio de 2011
en mis 13
miércoles, 6 de julio de 2011
pretérito perfecto
domingo, 3 de julio de 2011
estaciones
domingo, 12 de junio de 2011
la de Laszló
jueves, 26 de mayo de 2011
la primera
sábado, 14 de mayo de 2011
mañanas
domingo, 8 de mayo de 2011
bicis
domingo, 17 de abril de 2011
profesionales
miércoles, 13 de abril de 2011
el clásico
domingo, 10 de abril de 2011
bükk
jueves, 24 de marzo de 2011
carbayón
sábado, 19 de marzo de 2011
magyar narancs
lunes, 14 de marzo de 2011
las almejas del Danubio
lunes, 7 de marzo de 2011
a vueltas con Margarita
viernes, 18 de febrero de 2011
días radiantes
sábado, 5 de febrero de 2011
santos que yo te diga
domingo, 23 de enero de 2011
las gaviotas del Danubio
domingo, 16 de enero de 2011
Citadella
lunes, 3 de enero de 2011
Budapest en frío
la nieve cae y se queda
en el suelo y en los tejados
en las aceras y en las barandillas
en los coches y en las paradas de autobus.
hace frío y se queda
máquinas quitanieve retiran la nieve de las calzadas y forman un talud a ambos lados. y también en montones aquí y allá en las plazas y en las aceras anchas.
la nieve de los coches se derrite por el calor de sus motores,
y en sus morros se forman barbas de carámbanos y barro.
y sus bajos y aletas arrastran nieve derretida y vuelta a congelar mezclada con barro y salpicaduras de todo tipo que cubren carrocerías y lunas.
los autobuses son de un solo color, un gris indescriptible; las aceras están cubiertas de una especie de arena blanca: nieve y sal. otras son una pista de patinaje más o menos artístico. en los parques se adivinan los caminos por tener éstos un color algo más ocre. los coches patinan al subirse a aparcar en las aceras.
los únicos que salvan el tipo son los tranvías, elegantes señores que parecen salidos de sus mansiones, deslizándose por su exclusivo sendero, impolutos e inmaculados, a salvo de los charcos y los atascos
pero hoy ha hecho bueno. bajo cero, pero bueno.
y la nieve, se queda
martes, 28 de diciembre de 2010
505
es el número que aún aparece bordado en algunas servilletas, toallas e incluso prendas de vestir que conservo desde aquel 1986
es el número de esta entrada de blog, un capicúa, un SOS algo rectilíneo, el coche más grande que existía...
mi otro número de la suerte