en la tierra de donde yo vengo, símplemente decimos "por San Blas, la cigüeña verás", que no significa casi nada, pues en mi tierra no tenemos primavera -ni otoño- sino diez meses de invierno, y dos de infierno. la tierra que me vio nacer sólo conoce el verano de Santiago a Santa Ana. en la tierra donde me crié las cigüeñas ya no se van -ni se vienen- y les da igual San Juan que San Manuel, no digamos San Blas
pero en mi tierra también decimos 'hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo', que no mienta a ningún santo ni animal, pero es tremendamente útil y sensato. y corrobora lo dicho en el párrafo anterior, dando también, así, la razón a Antonio Machado