miércoles, 30 de abril de 2008
viernes, 11 de abril de 2008
sueños
domingo, 30 de marzo de 2008
rutina
viernes, 7 de marzo de 2008
las diferencias (#1): el arroyo de juncos y los cielos del sur
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el jet-lag suele tener efectos devastadores en las personas que necesitan muchas horas de sueño. no tal en las más frugales. tras cuatro días amaneciendo entre las 5 y las 6 de la mañana y acostándonos sobre las 12, hemos concluido que el jet lag símplemente nos ha hecho avanzar los horarios, y los efectos de ello han sido tremendamente positivos.
lo segundo que percibes cuando te levantas es que no estás bocabajo ni patas parriba ni pegado al techo ni nada. tenía mis dudas de si en Australia la gente andaba bocabajo, pero ya he comprobado que no.
cuando llego a un sitio, de vacaciones, lo primero que hago es ponerme unas bermudas, camisetas de tirantes, chanclas (o nada), gafas de sol, sombrero o gorra… y también me pongo moreno. entonces me empiezo a dar cuenta de que la gente me mira por la calle o se quedan conmigo en las tiendas, y si me ve algún amigo conservador de Valladolid, me dice que voy dando el cante. aquí sucede todo lo contrario: te confundes con la paisanía local.
levantarse temprano tiene otras ventajas: te pone en contacto con la fauna avícola local: cacatúas, kookaburras, lorikeets, magpies, ibis, emus, crows, bush turkeys, y otras especies tropicales. el dulce trino del buitre carroñero es sustituído, por tanto, por el suave arrullo del pajarraco mañanero, que en este caso es coro que, cual mañanitas del Rey David, nos dan el consabido g’day!
el cielo (heaven+sky)
al amparo de la Cruz del Sur, un nuevo universo (bocabajo) se extiende sobre mi cabeza. Por otra parte, estamos mucho más cerca de la Vía Láctea que, paralela a la Pacific Motorway, sirve de tendedero a un sinnúmero de constelaciones desconocidas hasta ahora
domingo, 2 de marzo de 2008
más aeropuertos
Heathrow. el aeropuerto con más tráfico del mundo. 7:57 de la mañana. aún no estoy subido en el avión, pero ya se ve la línea de meta. en el retrovisor quedan intensos adelantamientos en el control de seguridad; la meta volante de facturación, los abanicos por los pasillos hacia el terminal 3; 29 millones de estaciones en el primer tren de la Piccadilly Line; la noche -2 horas en el sofá- en Ca Oli, convertida en albergue para otros 6 que, también, iban o venían de viaje; la carrera suicida con el taxista de turno; devolver las llaves de la casa a la que ya no volveremos; los últimos helados -lo último que quedaba en el frigo- en las escaleras del portal, esperando al taxi...
amigos
ha sido una semana muy dura; ninguna otra movida anterior puede compararse a ésta: trabajo, frío, no pocas malas noticias... dejar la casa donde hemos convivido un año, vaciarla de cuerdos y recuerdos, útiles e inútiles, y guardarlos, regalarlos, donarlos o prestarlos... y nuestros amigos, ¡se han portado tan bien!
¿adónde?
¿aún no está claro? preparar el viaje era en realidad lo más fácil y cómodo, aparte de que la motivación era distinta: bañador, chanclas, gafas de sol, bermudas, camisetas de tirantes... la maleta fue lo primero en estar listo de entre un montón de cosas innecesarias en un frío, húmedo y triste febrero Londinense.
martes, 26 de febrero de 2008
australia

Necesito más olas ¡sube!
necesito cien años de tempestad
pa juntar el agua con las nubes
trajinando sin descansar.
Necesito más deudas ¡corre!
con dragones debo pelear
y entre fuego y sudores anhelo:
otras cosas en que pensar.
Perdido entre montañas, no conozco este lugar
y tengo la sensación de haber estado, aquí, antes ya,
Pierdo la razón cuando salen
de mi corazón: animales
Estoy colgado en algún punto de una casa, cabezabajo, a ver hoy si algun
bicho pasa y...
¡varnos a ver¡ apareciste y ahora no sé donde morder.
¿Qué quieres que te diga? cuando me vienes a ver:
hola que tal - muy bien - me voy, tengo cosas que hacer,
- a ver si es verdad, que no haces nada
- es mi obligación: buscar un hada y...
nada de nada
Sin hacer prisionero a ninguno,
atreverse a su lado a pasar
recordando cerrar bien el culo,
¡demasiado tarde pa cambiar!
Probaré la droga, una de cada
y volver fiel a repetir
pa encontrar la que más me degrada
y abrazarme a ella hasta morir
Perdido entre montañas, no conozco este lugar
y tengo la sensación de haber estado, aquí,
antes ya ...
masimor@hotmail.com